sábado, 28 de mayo de 2011

Sex.Violence.Other.

Miradas de blues y alcohol del que te quema por dentro. Notas disonantes que juntas suenan que te cagas. Mi corbata tejida por las mismas penas de siempre. Y, por supuesto, un puñetazo en el ojo que me recuerde que no todo lo que veo es mentira, y que todo lo que toso es verdad.
Mírame con odio, búscame en la barra del bar. Luego te amaré y torturaré como siempre, como cada minuto desde que llegué a tu corazón y a tu cama. Y después, salgo de tu habitación con el labio amoratado y la sonrisa torcida.
Mi corbata, tus medias, mis ojos, tus reglas.
Una risa ácida y un desgarro en el cuello. Y yo sigo buscando tu aorta con la misma pasión de cada día, intentando no perderme entre todos los insultos que me dediques. Si no me lo hicieras no serías tu. Si no te lo hiciera no sería yo.
Humo, tanto humo que parezca que todo valió la pena. Y fuego.
Fóllame y luego hazme el amor. Y quédate dormida con el sol.

It's been a long, long time

- No te estoy diciendo que tu carrera sea inútil, sólo que es estúpida, como un piercing en un pezón.
- No, yo no estoy de acuerdo. Puede que geología no sea algo que le interese a todo el mundo, pero joder, si a Tim le gusta por qué no la va a hacer.
- Gracias.
- David, ya se que te encanta defender a todo el mundo, pero esto no.
David carraspeó, bebió un trago y miró al único que aún no había hablado:
- ¿Y tu, Hank?
- Yo mejor no opino.
- Normal, si eres de bellas artes que vas a opinar. Sois una gente guay, al margen del mundo
- Ya sé que crees que tu opinión es magnífica, y digna de ser escuchada siempre, Adam, pero déjalo.
- Bah.- Y Adam bajó la vista y volvió a su cigarro. David siguió mirándole mal.
- Y no sé de dónde te has sacado eso de fumar, pero es una costumbre que no me gusta nada. ¿No sabes que eso mata?
- Si, me lo pone en las cajetillas. Las tabacaleras son gente maja, te avisan. No he visto ninguna fábrica de pasas que te avisen de que te puedes morir de asco comiéndolas, o una de coches que te diga que si intentas llegar hasta el final en el velocímetro el coche explota.
- ¿De verdad? - Intervino Tim.
- Yo que se Tim, nunca lo he hecho. Es como el Tetris, nadie se lo pasará nunca.
- Deja de hacerte el monologuista ya, por Dios. No se cómo te aguanta Susie.
- Yo tampoco.
Todos se quedaron en silencio, mientras Hank oteaba la barra en busca de presas fáciles. De pronto, se giró hacia Adam y dijo:
-¿Que tienes en contra de los piercings en el pezón?

kiss my liver

Saca las fuerzas de dónde quieras, de dónde puedas, o no las saques. Si no las hay, no las hay. Entonces deja de pensar y hazlo. Busca la noche como si sólo vivieras para ella y ponle los cuernos con las mañanas de resaca, que aunque las odies, te encanta no acordarte de nada y sentir el dolor de cabeza de saber que estás vivo de nuevo. Y nunca, nunca, nunca pares de correr.
Duerme en el arcén, porque nada es más frío ni más triste que el arcén de una autopista. Y huye de la policía, porque es lo que hacen tus héroes favoritos, y todos admiramos a alguien a quién queremos parecernos.
Escribe todos los días, y luego quémalo. Lo único más satisfactorio que el trabajo bien hecho es el trabajo bien hecho que puedes permitirte destrozar y el olor a quemado que deja en la buhardilla. Fúmate al menos una cajetilla diaria, porque es una unidad de medida de tiempo extraordinaria.
Olvídate de hacer raíces cuadradas. Nunca nadie encontrará utilidad alguna en hacer una raíz cuadrada. Por lo menos en la vida normal, la de la gente, no en la de los pirados que ven números por todas partes, como en la serie de Numb3rs. Los números son una mierda, pero las fechas son importantes. Acuérdate al menos de tres, y tatúatelas en el en la nuca. Consérvalas pase lo que pase, y acuérdate de la razón. Ella, él, ella. Acuérdate.
Ciérrame los ojos y miénteme, engáñame como ya hiciste. Y, si no puedes, dime la verdad.
Y bésame el hígado.

lunes, 14 de febrero de 2011

The End.

...si, quiero.