Con el alma saltando de alegría y respirando suavemente, entre nubes de tabaco. Así duerme ella mientras yo, con el corazón sangrando y exhalando alquitrán la contemplo, sentado sobre la mesa del ordenador. Nada, ni siquiera un ruido perturba la calma de la noche en la que, tras años de buscarnos, nos hemos conocido. Mientras tanto, el viaje del que nunca volveré, me espera al otro lado de la puerta, mirando con deleite como me despido de su largo pelo ondulado, de como cae sobre sus hombros y el colchón de mi cama. Una nube oculta la luna detrás de la ventana, salpicada por miles de gotitas. Desde mi pared, un póster que reza A decent life se burla de mi, y soy el único que puede oír sus carcajadas. Toso, profundamente, como llevo meses haciendo. Pero esta vez lo reprimo. No quiero despertarla, prefiero seguir viéndola dormir. Si sus ojos estuvieran abiertos me pedirían que no me fuera nunca.
Hay ropa tirada en el suelo, y por las paredes marcas de arañazos, como si una bestia hubiera estado encerrada durante semanas sin comer. El suelo está empapado por las lágrimas de una vida buscándola, que, al final, hallaron su recompensa. Por desgracia, es una recompensa un poco amarga. ¿Qué puedo hacer si la vida es tan cruel que tiene esta clase de ironías? ¿Que puedo hacer si, irremediablemente, mañana va a amanecer?
Supongo que nada, que solamente podré quedarme aquí viendo como pasa el humo por delante de su cara, como sus labios se arquean de vez en cuando, como su sombra se recorta contra la pared. Estoy cansado, la verdad. Cansado de no poder hacer nada, de las lágrimas, los arañazos, esa manta negra de mi puerta, esa vida decente... todas esas cosas que sólo yo puedo ver. Y que amanezca, si tiene que amanecer.
La luna vuelve a brillar, fría y blanca, como siempre. Ilumina la habitación salpicándola de las sombras de la lluvia que moja la ventana. Y yo sigo sentado, sobre la mesa del ordenador, con los pies colgando como si me estuvieran ahorcando. Me rasco el pecho antes de intentar levantarme, pero mi cuerpo se niega a moverse. Nada, absolutamente ninguna parte de mi quiere irse, pero algo me llama fuera. Algo sombrío y extraño, más fuerte que yo. Poco a poco me dejo caer al suelo y doy un paso hacia la puerta. Aparto la ropa de una patada y borro con la imaginación el póster de la pared. Creo que ya está todo hecho. Apoyo la mano en el frío picaporte, y abro. Fuera, una manta negra me mira con cara de estarse divirtiendo. A mi no me hace ninguna gracia. LA miro a ella por última vez. Sigue respirando suavemente, mientras su alma salta de alegría. Las nubes de tabaco se disipan, y ella duerme. Si sus ojos estuvieran abiertos me pedirían que no me fuera nunca. Pero no lo están.
Salgo fuera, a encontrarme con esa maldita manta negra.
martes, 29 de junio de 2010
miércoles, 9 de junio de 2010
Princesa(s)
Bella, no eres consciente de lo preciosa que eres, de hasta que punto acertaron con tu nombre. No sé si es que ya se veía venir o simplemente fue un deseo que se cumplió con creces. Eres tan hermosa que eres la envidia de cualquier otra, eres el objeto de admiración de cualquier otro. Y creo que me puedo incluir en la tu lista de fans. Me encantaría incluirme en tu lista de hombres que fueron más que simples extraños en tu camino. Aún sin mediar palabra has conseguido llegar al alma de una bestia que lo único que puede hacer es contemplarte desde detrás de la cortina de humo de los millones de cigarros que tendré que fumar y las millones de cervezas que tendré que beber antes de atreverme a dirigirte la palabra.
Cenicienta, déjame que esta noche te lleve al baile, aunque apenas te conozca y no sepas mi nombre. Sólo acompáñame, quiero ser el pardillo que te persiga con un zapato de cristal en la mano. Y aunque no seas la princesa que aparentas, déjame romper en mil añicos el zapato y quedarme contigo, para siempre, aunque sea en una casa de madera. Y no huyas descalza, olvídate de que a las doce se rompe el hechizo, y despiértate conmigo mañana.
Ariel, no te alejes para siempre de mí sumergiéndote en un mar tan profundo que... que no se como llegar hasta a ti. Un mar que significa toda la vida que me va a tocar esperarte, sentado en la playa esperando a que suba la marea y me borre para siempre, como las huellas que dejamos en la orilla. Cada puesta de sol que pasa sólo me recuerda al brillo de tus ojos, y a ese momento en el que decidiste que un amor de playa no puede ser más que un amor de playa, y te alejaste de mi sumergiéndote en un mar tan profundo que... tan profundo que asusta.
Blancanieves, quisiera haberte pedido que no te fueras a dormir aún, pero no sabía que el mañana no existía, que sólo era esta noche, y nada más. No se dar esos besos mágicos que despiertan de sueños eternos, aunque me pasaría toda la vida intentándolo, acariciando tus labios rojos, como el sol de la tarde. Sólo se arrodillarme junto a ti y mirarte. Mil horas de sueño no serian suficientes como para contemplar toda tu belleza, y añorarte despierta, junto a mi.
Princesa, preciosa, gracias por dejarme llevarte al baile aunque después te alejaras de mí, poniendo todo el mar de por medio. Quisiera saber despertarte, y hacerte volver. Todas las otras princesas son maravillosas, sabes que todas esas princesas eres tú.
Cenicienta, déjame que esta noche te lleve al baile, aunque apenas te conozca y no sepas mi nombre. Sólo acompáñame, quiero ser el pardillo que te persiga con un zapato de cristal en la mano. Y aunque no seas la princesa que aparentas, déjame romper en mil añicos el zapato y quedarme contigo, para siempre, aunque sea en una casa de madera. Y no huyas descalza, olvídate de que a las doce se rompe el hechizo, y despiértate conmigo mañana.
Ariel, no te alejes para siempre de mí sumergiéndote en un mar tan profundo que... que no se como llegar hasta a ti. Un mar que significa toda la vida que me va a tocar esperarte, sentado en la playa esperando a que suba la marea y me borre para siempre, como las huellas que dejamos en la orilla. Cada puesta de sol que pasa sólo me recuerda al brillo de tus ojos, y a ese momento en el que decidiste que un amor de playa no puede ser más que un amor de playa, y te alejaste de mi sumergiéndote en un mar tan profundo que... tan profundo que asusta.
Blancanieves, quisiera haberte pedido que no te fueras a dormir aún, pero no sabía que el mañana no existía, que sólo era esta noche, y nada más. No se dar esos besos mágicos que despiertan de sueños eternos, aunque me pasaría toda la vida intentándolo, acariciando tus labios rojos, como el sol de la tarde. Sólo se arrodillarme junto a ti y mirarte. Mil horas de sueño no serian suficientes como para contemplar toda tu belleza, y añorarte despierta, junto a mi.
Princesa, preciosa, gracias por dejarme llevarte al baile aunque después te alejaras de mí, poniendo todo el mar de por medio. Quisiera saber despertarte, y hacerte volver. Todas las otras princesas son maravillosas, sabes que todas esas princesas eres tú.
martes, 20 de abril de 2010
Paréntesis en mi larga lista de lamentos. Bueno, no:
No puedes contentar a todo el mundo.
Siempre, por más que lo intentes, va a haber cabos sueltos, mil cabos sueltos que, mecidos por el viento, te van a azotar la cara. ¿Quién puede evitarlo? Si alguien puede, no le da la gana hacerlo. ¿Por que hacerlo? Si puede hacer eso es porque tiene poder, y si lo tiene, ¿Que sentido tiene? Supongo que nada tiene sentido. Supongo que por más que te esfuerces en comprenderlo menos vas a entender. Ante todo razonamiento llegas a interrogantes, a puertas cerradas. Y al final, sencillamente, te hartas de llamar a las puertas esperando a que no te abran. Puedes buscar otra, si, pero sólo sera otro trozo de madera con un precioso picaporte dorado que tampoco se abrirá. Es lo maravilloso de la mente humana. Demasiado grande para conformarse con poco, demasiado poco para aspirar a lo grande. Irónico.
El ser humano es una obra maestra de la ironía. Por mas que tenga la mente más brillante de todos los seres sobre la tierra, ¿Que significa eso? ¿Que somos más listos que los chimpancés? Mi más sincera enhorabuena. Es como enorgullecerse de ser el más delgado del equipo de sumo nacional de Japón (¿en algún sitio más hay equipos de sumo? Pues menuda mierda.
Y, teóricamente somos más listos que los animales, y, aunque no quiero entrar en tan ampliamente debatido tema, sólo diré que yo no lo tengo tan claro. Y sólo lo digo porque el ser humano se encamina lentamente hacia la destrucción. Poco a poco hemos construido un mundo que somos incapaces de mantener, y esto no puede ser bueno. En fin, sólo nos queda brindar mientras contemplamos con los ojos cerrados como nos sumergimos en un mar de crudo, como nos perdemos para siempre en el olvido. Y todo para que dentro de millones de años otra especie autoproclamada inteligente encuentre nuestros restos sepultados bajo toneladas de escombros y petróleo seco y nos reconstruyan como ellos consideren, con todos los errores que conlleva. Sería muy irónico, ¿Verdad? Yo apostaría por ello.
Creo que nos estamos perdiendo. Creo que cada vez el término ''humano'' se aplica con demasiada ligereza a cualquiera, y si esto es la humanidad, yo prefiero ser un pingüino. Aunque tampoco me haría gracia ver como mis ''inteligentes'' vecinos están destruyendo mi ecosistema. Pero supongo que me preocuparía más ser devorado por una orca, así que...
En cualquier caso, ser humano da asco. Es una raza hipócrita y mentirosa, incapaz de vivir y dejar vivir. Claro, es normal. Es que eso es un rollo. Mola más destruir a alguien en el camino, y no lo digo en plan sarcástico. Sin conflicto nada tendría emoción. Y sin emoción todo sería demasiado aburrido. Porque un conflicto aporta algo muy importante, para conseguir esa emoción: un objetivo. Tienes que quedar por encima del otro, aplastarle, mirar desde las alturas como muerde el barro. Y cuando lo hagas, busca a otro más alto al que derribar. ¿Otra opción? Abúrrete en el salón de tu casa y escribe un blog o algo.
Personalmente, me gusta más intentar alegrar a la gente. Sé que el mundo es deprimente, sé que yo soy el primero en ser deprimente, y sé que con este blog de mierda no hago nada por evitar parecerlo. Pero siempre hay gestos que, en mayor o menor medida, pueden alegrar o estropearle el día a alguien. Gestos que a mi me da igual hacer, que no me causan molestia. Gestos que puedo convertir en mi objetivo, por ver a la chica mas guapa del mundo esbozar una minisonrisa aunque sea por un segundo. O a cualquier otro. Es egoísta, porque sólo lo hago por sentirme mejor. Pero mi objetivo egoista me parece francamente mejor que llegar a los cielos pisando las cabezas manchadas de barro de mis ''enemigos'' derrotados, compañeros de raza.
Sé que no puedo contentar a todo el mundo. Pero quiero intentarlo.
Siempre, por más que lo intentes, va a haber cabos sueltos, mil cabos sueltos que, mecidos por el viento, te van a azotar la cara. ¿Quién puede evitarlo? Si alguien puede, no le da la gana hacerlo. ¿Por que hacerlo? Si puede hacer eso es porque tiene poder, y si lo tiene, ¿Que sentido tiene? Supongo que nada tiene sentido. Supongo que por más que te esfuerces en comprenderlo menos vas a entender. Ante todo razonamiento llegas a interrogantes, a puertas cerradas. Y al final, sencillamente, te hartas de llamar a las puertas esperando a que no te abran. Puedes buscar otra, si, pero sólo sera otro trozo de madera con un precioso picaporte dorado que tampoco se abrirá. Es lo maravilloso de la mente humana. Demasiado grande para conformarse con poco, demasiado poco para aspirar a lo grande. Irónico.
El ser humano es una obra maestra de la ironía. Por mas que tenga la mente más brillante de todos los seres sobre la tierra, ¿Que significa eso? ¿Que somos más listos que los chimpancés? Mi más sincera enhorabuena. Es como enorgullecerse de ser el más delgado del equipo de sumo nacional de Japón (¿en algún sitio más hay equipos de sumo? Pues menuda mierda.
Y, teóricamente somos más listos que los animales, y, aunque no quiero entrar en tan ampliamente debatido tema, sólo diré que yo no lo tengo tan claro. Y sólo lo digo porque el ser humano se encamina lentamente hacia la destrucción. Poco a poco hemos construido un mundo que somos incapaces de mantener, y esto no puede ser bueno. En fin, sólo nos queda brindar mientras contemplamos con los ojos cerrados como nos sumergimos en un mar de crudo, como nos perdemos para siempre en el olvido. Y todo para que dentro de millones de años otra especie autoproclamada inteligente encuentre nuestros restos sepultados bajo toneladas de escombros y petróleo seco y nos reconstruyan como ellos consideren, con todos los errores que conlleva. Sería muy irónico, ¿Verdad? Yo apostaría por ello.
Creo que nos estamos perdiendo. Creo que cada vez el término ''humano'' se aplica con demasiada ligereza a cualquiera, y si esto es la humanidad, yo prefiero ser un pingüino. Aunque tampoco me haría gracia ver como mis ''inteligentes'' vecinos están destruyendo mi ecosistema. Pero supongo que me preocuparía más ser devorado por una orca, así que...
En cualquier caso, ser humano da asco. Es una raza hipócrita y mentirosa, incapaz de vivir y dejar vivir. Claro, es normal. Es que eso es un rollo. Mola más destruir a alguien en el camino, y no lo digo en plan sarcástico. Sin conflicto nada tendría emoción. Y sin emoción todo sería demasiado aburrido. Porque un conflicto aporta algo muy importante, para conseguir esa emoción: un objetivo. Tienes que quedar por encima del otro, aplastarle, mirar desde las alturas como muerde el barro. Y cuando lo hagas, busca a otro más alto al que derribar. ¿Otra opción? Abúrrete en el salón de tu casa y escribe un blog o algo.
Personalmente, me gusta más intentar alegrar a la gente. Sé que el mundo es deprimente, sé que yo soy el primero en ser deprimente, y sé que con este blog de mierda no hago nada por evitar parecerlo. Pero siempre hay gestos que, en mayor o menor medida, pueden alegrar o estropearle el día a alguien. Gestos que a mi me da igual hacer, que no me causan molestia. Gestos que puedo convertir en mi objetivo, por ver a la chica mas guapa del mundo esbozar una minisonrisa aunque sea por un segundo. O a cualquier otro. Es egoísta, porque sólo lo hago por sentirme mejor. Pero mi objetivo egoista me parece francamente mejor que llegar a los cielos pisando las cabezas manchadas de barro de mis ''enemigos'' derrotados, compañeros de raza.
Sé que no puedo contentar a todo el mundo. Pero quiero intentarlo.
domingo, 18 de abril de 2010
inthenight.
Supongo que estás buscando un príncipe azul, como todas hacen siempre. Aunque no sea conscientemente. Alguien con quien envejecer, esa persona especial que te sorprenderá todos los días con algo nuevo. Ese tío guapo y listo con el que dar envidia a tus amigas y presentarlo a tus padres, para que se muestren orgullosos de su yerno, de su nuevo hijo. Un príncipe de cabellos suaves y porte elegante, que regale rosas y tenga un caballo... perdón, un coche de lujo. Un tío que haga los días maravillosos. Sería genial. ¿A qué mujer no le gustaría tener uno? ¿A que hombre no le gustaría ser uno?.
A mi me gustaría ser tu príncipe.
Pero no sé. Por favor, no me dejes ser tu príncipe. No soy una persona con la que envejecer, ni siquiera sé si quiero envejecer. Mola más morir joven, por lo menos a mí. No te voy a sorprender cada mañana, a menos que llames sorpresa a que te despierten con una voz melancólica ahogada por el agua de la ducha. Era un sueño precioso, lo reconozco, pero un sueño. Ponte en lo peor, en la pesadilla. Soy una pesadilla. Sería tu peor pesadilla. No soy listo, y si aún lo piensas ve tres líneas más atrás donde digo que quiero morir joven. Soy gilip*****. ¿No lo ves? No soy ese bellezón de anuncio con el que dar envidia a tus amigas. Lo único que podría darles son ganas de vomitar. Si fuera tu príncipe no podrías presentarme a tus padres. No soy el tipo de persona que gustan a los padres de la chica. no tengo caballo... perdón, coche, ni el pelo suave. Las flores se marchitan cuando las toco. Ni siquiera sé vivir de día. No me dejes ser tu príncipe.
Me gusta más vivir de noche. Una eterna sensación de cansancio, que hace que todo carezca de importancia. Una vida en la que el sol mire desde la ventana como duermo a mediodía. En la oscuridad puedes llegar a saber como son las cosas en realidad, con luz todos somos hipócritas y mentirosos. Prefiero mil veces la noche.
Prefiero arrastrarme hasta tu balcón con la única luz de la luna y raptarte, llevarte al fin del mundo, o a donde el día no nos encuentre. ¿Quién necesita ese maldito sol? Prefiero merodear el mundo contigo en brazos, sintiendo sólo el frío de la noche, y el aire que mezca mi enredado cabello. Prefiero recorrer la ciudad desierta en mi viejo coche, mientras tú duermes y tu familia, y tus amigas, y todo el mundo. Prefiero acariciar tu piel con las yemas de los dedos, suave y lentamente, para no despertarte. Recorrer tu cuello con los labios apartándote el pelo poco a poco. Besarte despacio, para que dure, para que parezca eterno. Prefiero eso, hacer tus noches perfectas eternas. Prefiero ser tu vampiro.
Déjame ser tu vampiro.
A mi me gustaría ser tu príncipe.
Pero no sé. Por favor, no me dejes ser tu príncipe. No soy una persona con la que envejecer, ni siquiera sé si quiero envejecer. Mola más morir joven, por lo menos a mí. No te voy a sorprender cada mañana, a menos que llames sorpresa a que te despierten con una voz melancólica ahogada por el agua de la ducha. Era un sueño precioso, lo reconozco, pero un sueño. Ponte en lo peor, en la pesadilla. Soy una pesadilla. Sería tu peor pesadilla. No soy listo, y si aún lo piensas ve tres líneas más atrás donde digo que quiero morir joven. Soy gilip*****. ¿No lo ves? No soy ese bellezón de anuncio con el que dar envidia a tus amigas. Lo único que podría darles son ganas de vomitar. Si fuera tu príncipe no podrías presentarme a tus padres. No soy el tipo de persona que gustan a los padres de la chica. no tengo caballo... perdón, coche, ni el pelo suave. Las flores se marchitan cuando las toco. Ni siquiera sé vivir de día. No me dejes ser tu príncipe.
Me gusta más vivir de noche. Una eterna sensación de cansancio, que hace que todo carezca de importancia. Una vida en la que el sol mire desde la ventana como duermo a mediodía. En la oscuridad puedes llegar a saber como son las cosas en realidad, con luz todos somos hipócritas y mentirosos. Prefiero mil veces la noche.
Prefiero arrastrarme hasta tu balcón con la única luz de la luna y raptarte, llevarte al fin del mundo, o a donde el día no nos encuentre. ¿Quién necesita ese maldito sol? Prefiero merodear el mundo contigo en brazos, sintiendo sólo el frío de la noche, y el aire que mezca mi enredado cabello. Prefiero recorrer la ciudad desierta en mi viejo coche, mientras tú duermes y tu familia, y tus amigas, y todo el mundo. Prefiero acariciar tu piel con las yemas de los dedos, suave y lentamente, para no despertarte. Recorrer tu cuello con los labios apartándote el pelo poco a poco. Besarte despacio, para que dure, para que parezca eterno. Prefiero eso, hacer tus noches perfectas eternas. Prefiero ser tu vampiro.
Déjame ser tu vampiro.
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